Resúmenes de temas de algunas asignaturas comunes y de modalidad de letras ....... (BY: LORENA GARVIN)
miércoles, 2 de febrero de 2011
BLOQUE 11 de TEMAS
11.1) Crisis de 1808. Guerra de la Independencia y los comienzos de la revolución liberal.
El desarollo de la Revolución Francesa (1789) supuso también una serie de cambios en la política de España durante el reinado de Carlos IV. Ante el temor de cualquier ''contagio'' de revolución, se intentó aislar la población española de la del país vecino, tanto por decretos como imponiendo una censura de prensa. De igual forma se paralizaron las medidas reformistas de Floridablanca, valido que no tardó en caer y ser sustituido por Aranda y éste por Godoy (en 1792). Tras la ejecución de Luis XIV, España se unió a una coalición internacional y participó en la denominada Guerra de la Convención, cuya rápida derrota supuso la pérdida de algunos territorios y la vuelta a la alianza con Francia contra Inglaterra. Los ingleses derrotarían a la marina española, definitivamente, en la batalla de Trafalgar (1805). Godoy firmó con Napoleón el Tratado de Fontainebleau (1807), por el que se autorizaba la entrada y el establecimiento de tropas francesas en España con el propósito de invadir Portugal.
Sumado a estos acontecimientos, el país estaba además sumido en una crisis económica. Todo ello provocó el crecimiento de la oposición a la figura de Godoy.
En marzo de 1808 un motín popular estalló en Aranjuez, organizado por los partidarios de Fernando VII. El hecho precipitó tanto la caída de Godoy como la abdicación del rey. Aún así, su hijo no heredó el trono, pues ambos abdicaron ante Napoleón en las Abdicaciones de Bayona, cediendo el poder a José Bonaparte.
El descontento y el escaso apoyo popular se manifestó entonces en la conocida sublevación de Madrid el mes de mayo del mismo año. Como respuesta, el ejército francés, siguiendo las órdenes de Murat, reprime la revuelta violentamente.
Los días siguientes los levantamientos antifranceses se extienden por todo el país y se inicia así la Guerra de la Independencia (1808-1814).
La guerra pasa por tres importantes etapas: una primera (desde la primavera a otoño de 1808), en la que el ejército español triunfa sobre el francés, el cual es derrotado en batallas como la de Bailén. En una segunda etapa (1808-1812), para poner fin a la insurrecición Napoleón con un ejército ocupó la mayor parte del país, exceptuando las zonas montañesas y las periféricas, donde se iniciaron guerrillas. Un ejército inglés se sumó en defensa de los españoles, ofreciendo resistencia en Portugal.
En la última etapa (1812-1814) los ejércitos anglo-españoles pasan a la contraofensiva desde Portugal y van ocupando algunas ciudades españolas conforme se ganan batallas. Tras todas las derrotan que sufre el ejército napoleónico, consiguen la expulsión de éstos y la firma del Tratado de Valençay (1813) y la cesión del poder a Fernando VII.
Durante esta guerra civil se constituyeron las Juntas Provinciales en nombre del rey ausente; más adelante se coordinaron y se constituyó la Junta Central Suprema, la cual coordinaba la actuación de todas y asumía la tarea de dirigir la guerra y gobernar el país en las zonas no ocupadas; fue sustituida por una Regencia que se estableció en Cádiz.
La situación bélica provocó la asunción de medidas revolucionarias que rompían con el Antiguo Régimen, como la convocatoria de las Cortes de Cádiz y su Constitución. Se iniciaba así el comienzo de una revolución liberal que lucharía contra el absolutismo durante todo el siglo.
11.2) Cortes de Cádiz y Constitución de 1812.
Tras las Abdicaciones de Bayona en 1808 y el vacío de autoridad en la España ocupada por los franceses (los españoles se negaban a obedecer a José I, hermano de Napoleón) se constituyeron Juntas Porvinciales que asumían la soberanía y organizaban la espontánea insurrección anti-francesa de mayo de 1808 que adquiriría después el carácter de guerra civil.
Estas Juntas sintieron la necesidad de coordinarse y en septiembre de 1808 se constituyó la Junta Central que, en ausencia de un rey que considerasen legítimo, asumió la totalidad de los poderes soberanos y se estableció como máximo órgano de gobierno.
Fruto de esta nueva situación, la Junta Central convocó una reunión de Cortes extraordinarias en Cádiz, acto que iniciaba claramente el proceso revolucionario liberal. Dos años más tarde la Junta cedió el poder a una Regencia (sin paralizar la convocatoria de Cortes).
Estas Cortes no estamentales estaban compuestas tanto por una mayoría liberal (progresistas o moderanos) como por absolutistas. Puesto que la mayoría de provincias estaban ocupadas por los franceses, se buscaron sustitutos gaditanos, la mayoría clérigos, militares, abogados y funcionarios, entre otros.
La labor de las Cortes tuvo dos labores: la elaboración de una Consitución de carácter liberal y decretar algunas reformas sociales y económicas que acabaran con el Aniguo Régimen.
Entre las reformas adoptadas por las Cortes destacan: la libertad de imprenpta, la abolición del régimen señorial, la supresión de la Inquisición, la abolición de gremios y libertad económica y una tímida desamortización de bienes eclesiásticos.
El primer texto constitucional español fue el que redactaron los burgueses liberales reunidos en Cádiz, éste es conocido como la Constitución de 1812. Los rasgos principales de la Consitución son: la soberanía nacional (el poder reside en la nación), la división de poderes (inspirada en la teória de Montesquieu), la declaración de estado confesional (catolicismo como religión de Estado), el sufragio universal masculino censitario (sólo un sector de la población masculina tiene el derecho de participar en decisiones políticas por medio de el voto), la igualdad de los ciudadanos ante la ley, el derecho de representación o el no reconocimiento de los territorios forales.
La Constitución de 1812, la cual supuso el inicio del movimiento liberal en España, ha influido en la historia constitucional del país desde el momento de su elaboración.
Durante la elaboración del texto, las diferencias ideológicas entre los que integraban las Cortes se hicieron más notorias. Mientras que los absolutistas se opusieron desde un principio a las reformas, lo liberales se escindieron en moderados (defensores de reformas no muy revolucionarias) y los progresistas (partidarios de una ruptura total con la tradición). Estos conflictos ideológicos provocaran diversos cambios en la política de España a lo largo del siglo.
11.3) Restauración de Fernando VII: Absolutismo y Liberalismo. Emancipación de la América española.
Acabada la Guerra de la Independencia (1808-1814) con la firma del Tratado de Valençay, se cedía el poder a Fernando VII, hijo de Carlos IV. Ése se preparó para regresar en un país donde gobernaban unos liberales que se iban debilitando. Llegó, tras una serie de peticiones populares, en una España sumida en una profunda crisis a causa de la pérdida de los recursos de América y las deudas de la guerra. Además, el país había perdido peso en las relaciones internacionales (en el Congreso de Viena España se vió marginada por el resto de países y en cuanto a la cuestión americana). Los absolutistas de las Cortes presentaron el Manifiesto de los Persas para pedir una vuelta al absolutismo. Finalmente, Fernando VII emitió un decreto en Valencia por el que se disolvían las Cortes, se abolían la Constitución de 1812 y las reformas legislativas de las Cortes y resablecía el absolutismo.
Se iniciaba así un período, dentro del reinado de Fernando VII (compuesto por dos etapas más), conocido como el Sexenio Absolutista (1814-1820).
Esta primera etapa de restauración absolutista se caracteriza por el segundo plano que toma España en el contexto internacional a causa de la excesiva preocupación del monarca por los asuntos interiores, como por ejemplo el mantener los privilegios estamentales o iniciar una persecución radical a los afrancesados y a los liberales.
Muchos militares optaron por las posturas liberales y para hacer frente a la represión se integraron en sociedades secretas de ideología liberal como la masonería. Estos militares protagonizaron diversas intentonas de golpe militar o pronunciamiento que fueron duramente reprimidos.
Finalmente, unos de esos levantamientos militares triunfó: el general Riego y el resto de los liberales que le apoyaron, dieron un golpe de estado con el objetivo de llegar al poder para restaurar la monarquía constitucional. Aplicando por primera vez la Constitución de 1812 (Fernando VII la juró por temor) y una política anticlerical, se daba inicio a la segunda etapa del reinado, conocida como Trienio Liberal/Constitucional (1820-23).
Tras la derrota de Napoleón, en el Congreso de Viena, se había acordado que las potencias europeas del momento, coaligadas en la Santa Alianza, intervendrían en cualquier intento por acabar con las restauraciones absolutistas de cualquier región europea; así, se acordó una intervención en España por un ejército francés (''Los Cien Mil Hijos de San Luis'') y ocupó fácilmene el país en 1823.
Este hecho repuso a Fernando como rey absolutista, dando paso a la última etapa de su reinado: la Década Omniosa (1823-1833). Se reinició una represión contra los liberales aunque la resauración del absolutismo fuera menos radical (por ejemplo, no se volvió a restaurar la Inquisición y algunas reformas económicas). Fue en esta etapa también cuando se perdieron definitivamente los territorios americanos y el aislamiento internacional seguía notándose.
La emancipación de la América española (1810-24)
lunes, 31 de enero de 2011
Épica
La épica popular es la forma más antigua de literatura que nos llega en obras completas y extensas. Da, a las leyendas y tradiciones relacionadas con etapas fundacionales, un cuerpo literario, de modo que suple el género de historiografía que aún no existía. Ésto es porque esta épica primitiva es una narración en verso de hechos heroicos en los que intervienen personajes extraordinarias cualidades y origen; hechos que están basados en acontecimientos que ocurrieron en tiempos anteriores pero mitificados y engrandecidos.
Los héroes son los arquetipos de las sociedades, hombres ideales representando las virtudes más valoradas.
Esta épica antigua se transmitió oralmente, eso suponía modificaciones de los personajes y hechos. El poeta se consideraba un 'aedo', narrador y cantor de las historias que una divinidad (la Musa) le había dado el derecho de ser portavoz. A veces el poeta se ayuda de ella invocándola.
El lenguaje que se usa en la épica presenta algunas peculiaridades: la lengua que se usa es una mezcla de arcaísmos, palabras que apenas se usan o de carácter culto; todo ello resulta un lenguaje que nadie habla, venerable y casi religioso.
También se usan recursos literarios que decoran del texto y facilitan la memorización para el 'aedo'. Éstos son: los epítetos, adjetivos que acompañan siempre al mismo nombre y facilita la elaboración del texto (por ejemplo: cruel Juno); dicción formular, frases breves que se repiten en los mismos lugares con una estructura semejante al final de cláusulas (por ejemplo: sic factus); escenas típicas que se repiten en momentos parecidos (por ejemplo: descensos a los infiernos) y comparaciones, las cuales explican escenas en comparación a otras de la vida cotidiana (por ejemplo: el ejército se parece a un enjambre de moscas).
Se guarda siempre un aire de espontaneidad (como pasa también con otras epopeyas antiguas de Mesopotamia o la India).
Cuando la épica culta aparece, sigue los modelos de la popular (argumentos y formas similares), pero ya no es de carácter espontáneo, sino que busca un cierto placer estético. La latina nace de la culta y ensalza el pasado y las costumbres de los antepasados. El primer poeta es Andrónico (siglo III a.C), quien tradujo la Odisea bajo el nombre de Odussia e introdujo en el latín un lenguaje poético que sirvió de modelo para los autores posteriores. Consiguió además que el latín de entonces, arcaico y rudo, adquiriera una nobleza épica.
Siguiéndole, Nevio (siglos III a.C – II a.C.). Éste escribió obras de teatro, generalmente tragedias, y narró la Primera Guerra Púnica en un poema del cual sólo se conservan 60 versos. Este poema, compuesto en versos saturnios, pudo servir de antecedente para la Eneida. Más o menos contemporáneo a él, nos encontramos a Ennio, creador de la épica latina que hoy por hoy se conoce. Escribió un poema que cuenta la historia de Roma por años (Annales). Con este autor las reglas de este género literario quedaron fijadas.
El máximo representante de la poesía épica latina es, sin duda, Virgilio. Se educó en Cremona, Milán y Roma, donde estudió la Retórica y Filosofía. En la misma ciudad de Roma se relacionó con personajes que lo introdujeron en el círculo del emperador Augusto. En su obra nos encontramos con 'Las Bucólicas', un conjunto de poemas de tipo pastoril con personajes conocidos con nombres ficticios. Por otra parte, escribió 'Las Geórgicas', en las que elogia la vida del campo. Sin embargo, la obra más reconocida de Virgilio es 'La Eneida', compuesta de doce libros e inspirada en la epopeya homérica aunque recogiendo tradiciones itálicas relacionadas con la fundación de Roma. Los seis primeros libros se inspiran en la Odisea y los restantes en la Ilíada. Utiliza los hexámetros dactílicos.
Hume (s. XVIII)
La relación de estas ideas se lleva a cabo mediante la mente o imaginación, de acuerdo con las leyes de semejanza (si se parecen), contigüidad (si están cercanas) y la ley de causa-efecto (un fenómeno es causa de otro).
Afirma también que hay dos tipos de conocimiento humano: el demostrativo (propio de las matemáticas y siempre verdadero) o el de las cuestiones de hecho o inductivo (propio de la física; su verdad depende de la experiencia).
Hume destaca este último tipo de conocimiento y defiende que se basa en la aplicación de la ley de causa-efecto en nuestras ideas,la cual se establece entre dos impresiones o ideas. La conexión entre ellas la establece la mente y se eplica porque una es anterior a la otra aunque la segunda sigue a la primera. Cuando la experiencia muestra en varias ocasiones dicha asociación entre los dos fenómenos, nuestra mente tiende a considerarlo constante y, sin embargo, esta conexión no está avalada por la experiencia, por lo que no sirve, ésto es una creencia de la mente basado en un hábito creado.
En segundo lugar hace una crítica a la metafísica cartesiana criticando la realidad exterior (res extensa), la idea del yo (res cogitans) y la idea de la existencia de Dios (res infinita).
Afirma en primer lugar que la realidad exterior es una simple creencia de la mente porque ésta no nos da la causa que produce nuestra impresión (es decir, el efecto de ella),
En segundo lugar defiende que el yo no es una idea verdadera porque lo que entendemos propiamente como ''yo'' es un conjunto de impresiones o ideas.
En cuanto a la idea de Dios justifica que no podemos demostrar sus existencia, ya que, no tenemos ninguna impresión de él.
En conclusión, Hume piensa que más allá de las impresiones no podemos conocer nada con seguridad.
En política, Hume hace tímidas aportaciones en las que rechaza las teorías del contrato de Locke y Hobbes, reconociéndolas como teorías ficticias al no tener ninguna experiencia de, por ejemplo, el llamado 'estado de naturaleza'. En contraposición, defiende que vivimos juntos por utilidad.
También explica el origen del hecho del poder político: procede o bien de los resultados de guerras, o bien por tradición o bien por pactos de los que tienen más fuerza económica.
Por último, en el campo de la ética (emotivismo real), Hume también critica al racionalismo: afirma que la razón es incapaz de mover al hombre, pero sí lo hacen los sentimientos, pasiones o emociones del hombre. La razón nos informa tan sólo de lo que es el hombre, no de cómo debe ser o comportarse. Si confundimos estas dos cosas, caemos en la falacia naturalista (confusión de los hechos morales o inmorales).
CONTEXTO
Hume vive en el siglo XVIII, un siglo de revoluciones agrarias, demográficas y económicas iniciadas en Gran Bretaña y después extendidas por el resto de Europa. Se dió un aumento de cultivos, lo que supuso un incremento de la población, también se hicieron descubrimientos y avanzes tecnológicos, como la máquina de vapor, que supusieron tanto una mejoría económica para el país como un hecho que favorecería a la Revoluciñon Industrial.
Los descubrimientos del Nuevo Mundo favorecen también a la burguesía comercial, provocando un ascenso de esta clase. Aparece la sociedad de clases.
En cuantro a política se sustituyen las monarquías absolutas por las parlamentarias, llevadas por el liberalismo político teorizado por Locke y Rosseau, las cuales se caracterizaban por división de poderes de Montesquieu.
En este mismo siglo destaca el descenso de religiosidad de los europeos a partir de las críticas anticlericales y sociales que hacen los libre pensadores del momento, los ilustrados (defensores del deísmo).
Por supuesto, el siglo XVIII es el llamado ''Siglo de las Luces'' por las aportaciones que hace movimiento filosófico y cultural de la Ilustración. Los ilustrados tienen como meta acabar con la autoridad de la Iglesia, también con el fanatismo religioso, la superstición, intolerancia e ignorancia generalizada. Todas estas ideas tienen origen en los empiristas ingleses y después son desarolladas en mayor medida por los filósofos franceses.
Intentan resolver problemas humanos mediante la razón, aunque, sobre todo la Ilustración inglesa, se opone al racionalismo y aunque tienen dos características en común (interés por el subjetivismo y por los temas gnoseológicos), también diferencia a las dos corrientes filosóficas el psicologismo empirista; la defensa, por parte de los empiristas, de que el conocimiento toma parte en base a los sentidosy la defensa de la física como modelo y no las matemáticas.
sábado, 29 de enero de 2011
Descartes (s. XVII y principios del XVIII)
Elaboró un método influido por la matemática,el cual se compone de cuatro reglas que nos ayudan a distinguir lo verdadero de lo falso. La regla de la evidencia nos manda no afirmar una idea como verdadera si no es evidente, es decir, si la idea no admite duda y es clara y distinta. En segundo lugar, la regla del análisis manda descomponer el problema en partes pero la de síntesis, sin embargo, manda recomponer las ideas analizadas para comprobar si se derivan otras nuevas. Por último, la regla del repaso nos manda revisar todo el proceso una vez acabado.
Aplicando este método, Descartes, en su metafísica, da incio al proceso de duda metódica (compuesta por tres niveles) con la aplicación de la regla de evidencia y somete a análisis todo lo que tiene en mente. Los niveles son: los sentidos, la indistinción entre sueño y vigilia y el de deus deceptor o Genio Maligno (que afirma que debe existir un ser maligno que hace equivocarnos siempre que pensamos). Con estos niveles, todos artificiales excepto el de los sentidos, se generalizan todo tipo de ideas.
Con este proceso, Descartes logra extender la duda hasta encontrar tres verdades.
En primer lugar establece que es una substancia pensante (res cogitans) y que, cuanto más dudamos, más demostramos que pensamos (cogito ergo sum). De esta idea de 'yo' extrae su atributo (el pensamiento) y sus modos (dudar,afirmar,negar, etc.) y expone su criterio de certeza: una dea es verdadera si, al igual que la idea de 'yo' es distinta y clara.
Clasifica las ideas según su origen, pudiendo ser adventicias (si proceden de los sentidos, externas al 'yo'), facticias (si proceden del 'yo' mismo) o innatas (si al nacer, ya contamos con ellas). También clasifica las ideas según los actos de pensamiento (en esta categoría todas son iguales) y según su contenido (mayor o menos realidad objetiva), siendo la idea de infinitud o perfección la que mayor contenido tiene.
Partiendo de ésto, Descartes intenta demostrar que esa segunda verdad (res infinita) es Dios. La primera demostración que usa se basa en el principio de causalidad: la idea de inifinitud y/o perfección no puede proceder del 'yo', puesto que la causa tendría que tener mayor realidad que la idea efecto. Luego, Dios existe.
Para reforzar la existencia de Dios, Descartes usa una segunda demostración, parecida a la de San Anselmo: al dudar demostramos que somos imperfectos, puesto que afirmamos tal cosa, tener la idea de imperfeccion en mente implica tener la idea de perfección. Esta idea no puede proceder del 'yo' (porque somos imperfectos). Luego, existe un ser perfectísimo que nos introduce en nuestra mente y conocimiento esa idea de perfección y que además en sus notas tiene la idea de existencia. Luego, Dios existe.
La tercera verdad que establece Descartes afirma que Dios es la garantía de nuestras ideas sobre el mundo (res extensa). Justifica la existencia del mundo usando la idea de la existencia de Dios, ya que, no podríamos estar seguros de esta idea sino lo justificara el proceso racional que parte de la idea de Dios.
Los modos del mundo son la figura y el movimiento, el atributo la extensión.
En cuanto a la antropología cartesiana, Descartes mantiene una postura dualista: el hombre es un compuesto de cuerpo y alma. El alma se identifica con la res cogitans y además es libre e inmortal. El cuerpo se identifica con la res extensa y está sometido a las leyes mecanicistas de la física y, además es mortal. La relación entre ellos la explicó con la identificación de la glándula pineal pero las respuestas más elaboradas las plantearon tanto Malebranche con su ocasionalismo como Leibniz con su armonía preestablecida.
Para finalizar, la ética de Descartes está caracterizada por su defensa a la moral provisional, compuesta por unas reglas que nos mandan obedecer las leyes y costumbres de un país, intentar cambiar nuestros pensamientos en vez del orden mundial y ser firme en el obrar. También defendió la libertad del alma.
CONTEXTO
Descartes vivió la mayor parte de su vida durante el siglo XVII. El siglo XVII es un siglo en el que se producen una serie de cambios, crisis y desequilibrios.
Económicamente, Inglaterra aún basa su producción en base a la agricultura, siendo el mercantilismo el sistema económico que lo organiza (ésto supone proteger el comercio nacional según sus riquezas).
La sociedad del momento sigue siendo estamental aunque cobran mayor importancia los financieros, los funcionarios, los mercaderes y los fabricantes.
El Estado tiene que hacer frente a varias revueltas y a amenzas de guerras civiles mientras que en Europa viven en contínua enemistad con los otros países y en guerra con ellos.
Los europeos del siglo XVII creen ciegamente en Dios, aunque esa creencia ya no es unitaria desde que se ha dado la Reforma protestante. Aún así, a partir de 1700 la fe se verá reducida, así como también la influencia que tenía el clero sobre el pensamiento de las gentes.
En esta etapa se produce una ''crisis de la razón'', con la crisis de la Escolástica y la crisis de las Universidades.
La cultura se nacionaliza y la teología deja de tomar importana a la hora de unificar conocimientos. El Barroco es el movimiento cultural y artística que refleja la moral burguesa del siglo XVII.
Se reflexiona sobre el tiempo y su fugacidad, sobre lo contingente y lo azaroso o sobre la apariencia.
En el panorama filosófico, el siglo XVII queda caracterizado por el Racionalismo, corriente que intenta encontrar certeza en el conocimiento filosófico queda la razón, la cual consideran una única herramienta útil si se quiere encontrar verdades (los sentidos son engañosos).
El modelo del que parten los racionalistas son las matemáticas. Además, triunfa entre ellos el subjetivismo.
Frente al racionalismo aparecerá, más adelante en GB, el Empirismo.
Lírica y Elegía
La lírica es un género poético cuyos versos reflejan los sentimientos del poeta, ya sea amor u odio. Recibe este nombre por la costumbre que había de recitar los poemas con la lira.
En cuanto a su forma, la métrica es variada y originaria de los metros griegos tradicionales, ya que este género literario tiene origen en Grecia.
En Roma empieza en la segunda mitad del siglo II a.C., tras una serie de revueltas que provocaron un cambio de carácter en los literatos, haciéndolos más intimistas. El precedente romano son los ''carmina sacra'' (plegarías a los dioses).
Entre todos los autores destaca Q. Horacio Flaco (65 a.C.-8 d.C.), hijo de un liberto que decidió que su hijo recibiera una buena educación en Roma y Atenas. Horacio huyó de la batalla de Filipo.
Virgilio lo presentó al ministro Mecenas y éste lo tuvo bajo su protección, por lo que siempre pudo vivir escribiendo sin ninguna preocupación de tema económico.
Entre sus obras destacan las odas (tiene 4 libros con 104 odas), las ''carmen saeculare'' (himnos a Apolo y Diana), los yambos (composiciones líricas de insulto o injuría, a imitación de los de Arquíloco), las elegías (cuyo metro es el dístico elegíaco y cuyos poemas suelen ser de temática amorosa) y las epístolas, como la ''Epístola de los Pistones''.
Aparte de este autor también destacan los ''poeate novi'', Cayo Valerio Catulo y los demás que integran el llamado 'círculo de Q. Lutacio Catulo'.
POESÍA ELEGÍACA:
Las elegías son composiciones de tono solemne y elevado que buscan commover, reconfortar y hacer reflexionar al lector sobre varios temas. En Roma, la tradición griega por las elegías de temática trágica o dramática se sustituye por las elegías de tema amoroso en su mayoría.
En cuanto a la forma, se utiliza como metro el dístico elegíaco, compuesto por hexámetro y pentámetro.
El autor más representativo de este género es Publio Ovidio Nasón (43 a.C.- 17 d.C.)......
Currículo y Modelo de examen (10-11)
TEXTO:
''Ante las grandes riquezas de la provincia de Asia, Cicerón advierte a los romanos que les interesa mucho defenderla. Asia vero(1) tam opima est ac fertilis ut(2) ubertate agrorum et varietate fructuum et magnitudine pastionis et multitudine earum rerum quae exportentur facile omnibus terris antecellat. Itaque haec vobis provincia, Quirites, si belli utilitatem et pacis dignitatem retinere vultis, non modo a calamitate sed etiam a metu calamitatis est defendenda(3).''
[1. vero: adverbio / 2. ut: valor consecutivo ("tan ... que") / 3. : est defendenda = defendenda est.]
PREGUNTAS (del texto y literatura):
1) Traduzca el texto. (5 puntos)
2) Analice morfológicamente las palabras del texto pastionis, omnibus, antecellat, vobis, indicando exclusivamente en qué forma aparecen en este texto. (1 p.)
3) Analice sintácticamente, con indicación de las funciones desempeñadas por cada uno de los elementos de la frase y del tipo de oración: si belli utilitatem et pacis dignitatem retinere vultis. (1 p.)
4) A.- Escriba una palabra en español relacionada etimológicamente por composición o derivación(excluidos los étimos directos), con fertilis, -e y otra con fructus, -us. Explique su significado. (0,5)
B.- Indique y describa dos cambios fonéticos experimentados por la palabra latina metum en su evolución al castellano. Señale el resultado final de dicha evolución. (0,5)
5) El género literario de la historiografía: características generales. Escriba sobre un autor representativo de este género y sobre su obra. (2p.)
